Habitación propia

Días Rojos

Y estoy aquí sin querer levantarme, negándome a vestir a la nena o a ir a entrevistarme con la directora de un colegio. Más bien quisiera estar junto a ti, acurrucaditos los tres dándonos besos y riendo juntos.

Pero nos ganan los quehaceres, la metas y los sueños, nos ganan las responsabilidades y el trabajo.

Quién se queda en la cama no llega a la cima, dicen los abuelos. Y yo no quiero llegar al cielo, me gusta más el suelo, más en estos días rojos que nadie entiende y que mi cuerpo llora sangre.

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